Isa García — 395

28:78 78. Dijo [Qarún con soberbia]: “Lo que se me ha concedido es gracias a mi conocimiento”[1]. ¿Acaso no sabía que Dios ya había destruido naciones más poderosas y con más riquezas que él? [Debido a lo terrible de sus faltas,] a los perversos no se les preguntará por sus pecados[2]

28:79 79. [Cierto día, Qarún] se presentó ante su pueblo con todo su lujo, y quienes amaban la vida mundanal exclamaron: “¡Ojalá tuviéramos lo mismo que. Qarún! Él tuvo mucha suerte”.

28:80 80. Pero quienes fueron agraciados con el conocimiento dijeron: “¡Ay de ustedes! La recompensa de Dios para quien crea y haga obras de bien es superior, pero no la consiguen sino los que son pacientes”.

28:81 81. Hice que la tierra se tragara a Qarún y a su palacio, y no hubo nadie que pudiera socorrerlo, ni siquiera pudo salvarse a sí mismo.

28:82 82. Quienes antes habían deseado estar en su lugar comenzaron a decir: “Dios le concede un sustento abundante a quien quiere y se lo restringe [a quien Él quiere] de Sus siervos. De no haber sido porque Dios nos agració con Su misericordia, nos hubiera tragado la tierra también a nosotros. Es muy cierto que quienes niegan la verdad nunca prosperan”.

28:83 83. La morada de la otra vida [en el Paraíso] es para quienes no son soberbios ni siembran la corrupción en la Tierra. ¡Bienaventurados sean los piadosos!

28:84 84. [El Día del Juicio Final,] quien se presente habiendo realizado obras buenas será recompensado más de lo merecido por ellas, pero quien se presente habiendo realizado obras malas solo será retribuido por lo que hizo.