Isa García — 426

33:55 55. No es un pecado [para las creyentes si se quitan el velo] ante sus padres, sus hijos, sus hermanos, los sobrinos de parte de su hermano o de su hermana, las demás mujeres y ante sus esclavos. Tengan temor de Dios, porque Dios es testigo de todo.

33:56 56. Dios bendice al Profeta y Sus ángeles piden [a Dios] que lo bendiga. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él.

33:57 57. A quienes intenten perjudicar a Dios[1] y a Su Mensajero, Dios los maldecirá en este mundo y en el otro, donde les tiene preparado un castigo humillante.

33:58 58. Quienes causen daño a los creyentes y a las creyentes sin tener motivo alguno, cometen un pecado evidente.

33:59 59. ¡Oh, Profeta! Diles a tus mujeres, a tus hijas y a las mujeres de los creyentes, que se cubran con sus mantos[1]; es mejor para que se las reconozca[2] y no sean molestadas. Dios es Perdonador, Misericordioso.

33:60 60. Si los hipócritas, aquellos que tienen sus corazones enfermos [de dudas] y los que siembran intrigas en Medina no se abstienen, te daré poder sobre ellos, y en consecuencia no permanecerán mucho como tus vecinos.

33:61 61. Porque serán maldecidos dondequiera que se encuentren, y deberán ser apresados y ajusticiados con firmeza[1].

33:62 62. Tal ha sido el proceder de Dios con los que [pecaron de igual manera y] ya han desaparecido. ¡No hallarás cambio alguno en el proceder de Dios!