Tafsir Al-Mujtasar
قُل لَّآ أَمْلِكُ لِنَفْسِى ضَرًّا وَلَا نَفْعًا إِلَّا مَا شَآءَ ٱللَّهُ ۗ لِكُلِّ أُمَّةٍ أَجَلٌ ۚ إِذَا جَآءَ أَجَلُهُمْ فَلَا يَسْتَـْٔخِرُونَ سَاعَةً ۖ وَلَا يَسْتَقْدِمُونَ ﴿٤٩﴾
Diles, Mensajero: “No tengo control sobre nada que me beneficie o me perjudique, ¿cómo puedo entonces controlar lo que beneficia o perjudica a otras personas, si no es voluntad de Al-lah? ¿Cómo puedo conocer lo oculto? Al-lah ha establecido un tiempo determinado para la destrucción de cada nación, pero solo Al-lah conoce los tiempos. Si el momento de su destrucción ha llegado, no se puede adelantar o retrasar ni siquiera un segundo”.