Tafsir Al-Mujtasar
ضَرَبَ ٱللَّهُ مَثَلًا رَّجُلًا فِيهِ شُرَكَآءُ مُتَشَـٰكِسُونَ وَرَجُلًا سَلَمًا لِّرَجُلٍ هَلْ يَسْتَوِيَانِ مَثَلًا ۚ ٱلْحَمْدُ لِلَّهِ ۚ بَلْ أَكْثَرُهُمْ لَا يَعْلَمُونَ ﴿٢٩﴾
Al-lah pone el ejemplo, para el idólatra y el monoteísta, de un hombre esclavo cuyos dueños son socios en disputa: si agrada a uno, irrita al otro, y de esta manera se encuentra confundido y perturbado. Por otro lado, está el ejemplo de un hombre que se dedica a un solo amo y cuyas intenciones conoce, por lo que está cómodo y tranquilo. Estos dos hombres no son iguales. Alabado sea Al-lah, pero la mayoría de ellos no sabe y, por lo tanto, atribuyen socios a Al-lah.